Después de un año lleno de altibajos, y de un cierre laboral de la chingada lleno de stress y broncas, por fin me desconecté unos días y me tomé unas merecidas vacaciones, que hacía ya buen rato que no lo hacía, y me desconecté del mundo por un rato. Me fui a Vallarta casi dos semanas a relajarme, y a dormir todo el sueño que tenía atrasado. Aunque el viaje tuvo su dosis de bizarro, ya que tenía aproximadamente unos 7 u 8 años que no salía de viaje con mi familia completa, y en esta ocasión se acomodaron las cosas, así que nos fuimos papá, mamá, hermanas, cuñado, crío cagón, un perro y yo, y aunque no estaba seguro de qué esperar exactamente, terminé descansando, divirtiéndome y recargando pilas para por lo menos empezar el año de buen humor.
Llegamos a la casa, y lo primero fue comprar super como para un horfanato completo y retacar el refri y alacenas de pendejadas que a cada quien se le antojaban; yo por ejemplo fui precursor de chococrispis, las cheves, los clamatos, el ron y los doritos, con eso podría sobrevivir a la infumable rutina familiar que había visualizado en mi mente. Afortunadamente las cosas salieron bien, nadie me molestó, dormía hasta las 12 o 1 de la tarde, comía rico todos los días, -me puse varios atascones en el Coleguita, las 8 Tostadas o el Tacón de Marlin, entre otras bellezas culinarias-, leí mucho, escuché mucha música, y lo más importante, aprendí a convivir con mi familia como hace muchos años no lo hacía.
No todo es belleza, ya como al noveno día no aguanté más, me mudé con 2 amigas que acababan de llegar y que tienen su casa muy cerca de la mía, estaba a 3 horas de volverme loco, así que los últimos días los dediqué a explorar una que otra novedad en la vida nocturna vallartense y prepararme para recibir el año como debe ser. El día 30 suena mi teléfono a las 7 de la mañana, y tuve un mal presentimiento, era Villo con una de las peores noticias del año, Leo, uno de mis mejores amigos desde hace casi 20 años, venía la noche anterior a Vallarta, celebrando su primer mes de casado y con el plan de vernos y echar unos vinos, había tenido un accidente en la carretera, pasando Compostela se volcó la camioneta en una curva, y el pinche flaco no la libró. En ese momento se me hizo un nudo en el estómago, no pude volver a conciliar el sueño, y como zombie me bañé, hice mi maleta y regresé a Guadalajara para despedir a mi amigo. Durante el camino de regreso me venían a la mente muchas imágenes y recuerdos, todos gratos y chingones: los conciertos, los gallos, la música, las morras, los exámenes extraordinarios, las primeras pedas, las vagancias, el futbol, todas las pendejadas que nos pasaron, en fin, venía pensando, aunque sea muy trillado, en lo frágil que es la vida, y que en un segundo te carga la verga sin respetar edad, estado de ánimo o condición social. Me sirvió para reflexionar un poco acerca del tiempo que he perdido muchas veces y en todas las cosas que he dejado de hacer y que no quisiera morirme sin haberlas logrado. Es por eso que mi único propósito de este 2011 es vivir, vivir más intensamente y no quedarme con las ganas de nada, porque a lo mejor mañana soy yo el que se va y esta vez la decidia me la va a pelar.
Ya no tuve muchos ánimos para planear un fin de año como lo tenía visualizado, llegué a la casa, había visitas, estaba la morra del Tejón que vino del DF y traían plan lunamielero, así que hablé con un par de amigas que no habían hecho plan, y a precopear en la #leonera, a fumar un par de porros bien ponchados, a servir unos vodkas coquetos, para después lanzarnos al Pulp, había una banda de Surfabilly tocando y yo quería pasar desapercibido para poder explayarme agusto. Ya como a las 2 el ritmo empezó a bajar y decidimos emigrar al Américas, donde la diversión es garantizada (y con dos tachas más), así que ahi terminó la noche, a las 6:00 a.m. para después ir a desayunar y a dormir.
Este año presiento que van a pasar cosas chidas, no solo conmigo, sino con la gente que está a mi alrededor, así que ya estaremos posteando que pedo. Mientras tanto espero que todos la hayan pasado chingón como quiera que celebren las fiestas decembrinas, buena vibra y sigan disfrutando la vida. Ese consejo les doy, porque su amigo el Tostada soy.
6 smart-asses:
Chale, mal pedo lo de tu compa, hasta me puse un poco mal por simple empatía, pero bueno, lo mío es una mamada, tu tendrás que vivir con la ausencia y que bien que te aferres a esa actitud.
Bien por ti carnalito
A mi me esta pasando algo igual. como que algo te hace click en la chirimolla y empiezas a disfrutar cosas que creias que no volverias a disfrutar
eso no tiene madre
un abrazo y excelente año
Asi es este pedo y ni modo. Saludos cabrones.
que gacho nacho, la neta es lo unico que me caga de la vida, que te tienes que morir, y digo, si hay un Dios porque no se lleva a la gente que vale verga y hace daño y deja a los chidos aquí para seguirlos disfrutando, pero pues...
Yo me la pase chingón y ojala que nos juntemos pronto para echarle veneno.
Un abrazo.. y animo carnal.
yo la neta ni te conozco Tostito, pero me parece que eres una persona de esas que le pasan cosas bien culeras y no anda por ahí chilloteando sino que siempre manejas buena actitud. a veces quisiera ser así pero son bien quejiche y chillona, pero sí quería decir que se me hace chido eso de ti y pues nada, ojalá la leonera albergue varia peda bloggera este año.
Pues no me gusta mucho la autoflajelación, aunque a veces es buena catársis. No me pasan cosas tan culeras normalmente jaja, pero trato de ver el lado positivo de las cosas y no clavarme mucho en la textura, y si no tiene lado positivo, pues tratar que me afecten lo menos posible, a fin de cuentas la vida es muy corta para desperdiciar energías en pendejadas. Y la #leonera estoy seguro que atestiguará todavía más pedas, y ojalá sean más seguido, nomás que se organicen porque nunca nadie puede.
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