Aunque Zonico ya publicó un post acerca del concierto de Metallica, me vale madres, yo ya tenía en mente escribir el mío, así que aquí va:
Todavía me acuerdo como si fuera ayer, hace 19 años, cuando Metallica vino por primera vez a México. Acababan de sacar el album negro y llegaban en la cima del mundo al Palacio de los Deportes. Me acuerdo que estaba yo en la secundaria y justo había tronado 3 materias, y mi mamá me lo había sentenciado, no me iba a dejar ir a México al concierto, así que haciendo uso del talento que la madre naturaleza nos brindó a los mexicanos para la tranza, me saqué de la manga un viaje escolar a Aguascalientes, y que me lanzo en camión con dos cuates a la ciudad más grande del mundo.
En aquel tiempo yo era un fanático declarado del metal, y de sus máximos exponentes, como era Metallica, Iron Maiden, Megadeth, entre otros, así que fue como un sueño hecho realidad, tomando en cuenta que en los "early 90's" era prácticamente imposible que un concierto internacional llegara a Guadalajara. Me acuerdo que sentí que ya me podía morir en paz, que no tenía ya más cosas pendientes en la vida, incluso no me importó el cagadón que me puso mi santa madre ni los 6 meses que duré castigado sin salir ni a la esquina, valió la pena.
Ayer me vinieron a la mente muchos flashbacks, ya sin la euforia de un crío de 14 años, pero con un chingo de emoción por ver a una de mis bandas favoritas, con la que crecí, y por fin en mi ciudad. Cuando escuché los primeros riffs de Creeping Death el corazón me latía fuerte y ahí estaban, James Hetfield y compañía, parecía que el tiempo no había pasado, el derroche de actitud y energía seguían intactos desde la última vez que nos vimos. Ligada a esa sonó From whom the bell tolls que es una de mis favoritas, y ahi prendí el primer gallo, para ir clavándome en la textura. Para entonces ya llevaba 3 chelas y un lonche del pesebre. Pasaron por ahí Through The Never y The Four Horsemen sin pena ni gloria, hasta que vino una de las que más esperaba de la noche, Fade to black.
Vinieron más adelante That was just your life y The end of the line, antes de arrancarse con Sad but true, que a mi punto de vista sonó de guevísimos, y cerraron la primera mitad con Broken, Beat & Scared seguida por The Judas Kiss. Enseguida se arrancaron con One, Master of Puppets y la sorpresa de la noche, Battery, para dar paso a la melosa Nothing else matters, y terminar con Enter Sandman.
Después de hacerla un poco de emoción, volvieron para tocar en el encore Breadfan, Whiplash y cerraron obviamente con Seek & Destroy, que fue el extásis, casi me fracturo el cuello con el headbangueo.
En lo personal salí satisfecho del concierto, aunque si me pongo muy exigente, creo que por momentos no se escuchó del todo bien, los decibeles de la guitarra de Kirk Hammett de repente sobrepasó los decibeles necesarios para que todo fuera chíngón, sumado a una que otra falla en la ecualización. Además de que la mayoría de los diálogos de James Hetfield eran exactamente los mismos que ha dicho durante toda la gira, incluídos los conciertos en el D.F. en Junio del 2009, grabados en el DVD de Orgullo, Pasión y Gloria, incluyendo algunos movimientos coreógraficos, como cuando James y Kirk requintean al mismo tiempo, o cuando Robert Trujillo se pone a dar vueltas con al bajo, creo que eso le quitó algo de emoción, porque lo hizo ver un tanto prefabricado, pero bueno, repito, sólo si me pongo exigente.
Lo que si me pareció una mamada fue la falta de visión de Ocesa Jalisco, al no contemplar la salida, ya que de la cancha nos desalojaron por una sola puerta, y obviamente se formó un cuello de botella de la chingada, donde más de alguno vi caer al piso y ser medio aplastado por la perrada, con decirles que tardé poco más de 40 minutos en poder salir de la cancha, recorriendo un promedio de unos 50 metros. El tráfico fue un cagadero, pero eso a final de cuentas no es tanto problema, no había mucha diferencia a cuando hay algún partido importante.
En conclusión, me da gusto que este tipo de shows por fin vengan a Guadalajara, este 2010 pinta clave para eventos de primer mundo en varios géneros, no solo en el metal, y eso ya es ganancia.





6 smart-asses:
Lo platicas tan tan perron que casi hasta me arrepiento de no haber ido... #not!
Pero es muy chingon ir a conciertos dela bandas que realmente amas! eso si no tiene madre!
yo iba a decir lo mismo que el Sexty.
Chingón que se la pasó chido.
See, la neta si estuvo bien perro. Lo que no estuvo chido fueron las chelas a 80 varos, de haber sabido me llevo una pachita.
me da poquita envidia. pero sólo poquita.
y que tal el de Cold Play? jaja
Tenías que mamar, ya te estabas tardando. Pues chingón fíjate, es lo bueno de no estar casado con uno o dos géneros, la neta tengo el oído flexible, aunque sin exagerar, hay límites, pero traen buen show, creo que vale la pena, independientemetne si te gusta o no. Puto.
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