Las lluvias están por chingar a su madre, y la temporada de bodas está en todo su apogeo, así que los siguientes meses serán de tener los trajes al putazo y de chutarme unas 5 bodas por lo menos que ya están programadas.
A mi en lo personal no me gustan las bodas, me parece un evento pretencioso y sumamente de gueva, desde el ritual de ponerte el pinche traje, que la corbata combine y la chingada. Pero hay algunas bodas a las que no puedo dejar de ir, sobre todo si son de amigos cercanos.
Cada vez estoy más convencido de que las bodas no son para mi, ni como invitado, mucho menos como protagonista. Realmente tengo que terquear un buen rato con el güisqui para empezar a divertirme. Ojalá fuera como en la película de The Wedding Crashers, que ligar viejas buenas es la cosa más sencilla en una boda, pero todo es fantasía. Ni hay tanta vieja buena en las bodas, y las que si están buenas, o vienen con su cabrón, o de plano son muy mamonas, y si un desconocido se les acerca con un vaso jaibolero en la mano a sacarles plática, lo más probable es que no acaben cogiendo esa noche, a pesar de todo lo que Hollywood nos ha vendido.
Otra cosa que me caga en las bodas, es bailar. No lo soporto, me da mucha gueva, me siento un completo pendejo y fuera de lugar enfundado en el traje, así que prefiero dedicarme a socializar con otros cabrones igual de apáticos que yo. Por eso me caga también llevar pareja a las bodas, porque la vieja ni siquiera ha terminado de cenar, y ya está moviendo los pies al ritmo de la música, aventando la indirecta que quiere que la saques a bailar, obviamente me hago pendejo, me chingo 3 postres y en la primera ida a miar me le pierdo un rato hasta que me cerciore que se fue a bailar con otras viejas (entiéndase las viejas de los otros apáticos, o las losers que fueron solas a la boda).
La comida en las bodas es otra parte que no es de mi agrado, antes solía sufrir mucho con eso, porque saben a madres, no se me antojan para nada, así que opté por cenar antes de ir a la boda, así llego ya cenadito rico, y a la hora que empiezan a repartir las sopas y la chingada, pongo cara de que quiero mantener la línea y me dedico a lo que mejor se hacer, que es entrarle a los tragos.
La música de las bodas es otro elemento que me puede poner de malas, y es que por más nice que sea el evento, no faltan las típicas canciones cumbiancheras de grupito versátil que me caen en los guevos, como esas del Venado, o las del Símbolo. También me caga que repartan mamadas como sombreros, silbatos, mandiles, velitos de novia, y cualquier otra mamada conmemorativa.
Por eso cuando tengo una boda, por lo general aparezco ya en la fiesta, de preferencia después de la cena, hago acto de presencia, me chingo varios alcoholes, me aseguro de salir en algunas fotos para hacer constar que si asistí, y aprovecho cuando todo el mundo está sacándole brillo a la pista para emprender la graciosa huida. Normalmente ya llevo un cambio en el coche y me lo pongo ahí en el estacionamiento antes de salir de ahí, y volar directo al plan B, que normalmente es alcanzar a quien esté por ahí en el antro o en otra peda menos deprimente.
En conclusión, ese tipo de eventos no se hicieron para un guey como yo. Si un día me llego a casar, yo apostaría por hacerlo en Litte White Chapel en Las Vegas, y que la ceremonia la dirija el mismísimo Elvis al ritmo de "Devil in disguise".
Bueno, es nada más una apreciación personal masculina, no quiere decir que no comprenda que a una vieja normalmente es el día más importante de su vida, y que el vestido, y que la dieta, y que la luna de miel, y que la fiesta perfecta, y la chingada, pero así como las comprendo, también me vale madres. (No hard feelings Gal, tu vas muy bien jaja)
A mi en lo personal no me gustan las bodas, me parece un evento pretencioso y sumamente de gueva, desde el ritual de ponerte el pinche traje, que la corbata combine y la chingada. Pero hay algunas bodas a las que no puedo dejar de ir, sobre todo si son de amigos cercanos.
Cada vez estoy más convencido de que las bodas no son para mi, ni como invitado, mucho menos como protagonista. Realmente tengo que terquear un buen rato con el güisqui para empezar a divertirme. Ojalá fuera como en la película de The Wedding Crashers, que ligar viejas buenas es la cosa más sencilla en una boda, pero todo es fantasía. Ni hay tanta vieja buena en las bodas, y las que si están buenas, o vienen con su cabrón, o de plano son muy mamonas, y si un desconocido se les acerca con un vaso jaibolero en la mano a sacarles plática, lo más probable es que no acaben cogiendo esa noche, a pesar de todo lo que Hollywood nos ha vendido.
Otra cosa que me caga en las bodas, es bailar. No lo soporto, me da mucha gueva, me siento un completo pendejo y fuera de lugar enfundado en el traje, así que prefiero dedicarme a socializar con otros cabrones igual de apáticos que yo. Por eso me caga también llevar pareja a las bodas, porque la vieja ni siquiera ha terminado de cenar, y ya está moviendo los pies al ritmo de la música, aventando la indirecta que quiere que la saques a bailar, obviamente me hago pendejo, me chingo 3 postres y en la primera ida a miar me le pierdo un rato hasta que me cerciore que se fue a bailar con otras viejas (entiéndase las viejas de los otros apáticos, o las losers que fueron solas a la boda).
La comida en las bodas es otra parte que no es de mi agrado, antes solía sufrir mucho con eso, porque saben a madres, no se me antojan para nada, así que opté por cenar antes de ir a la boda, así llego ya cenadito rico, y a la hora que empiezan a repartir las sopas y la chingada, pongo cara de que quiero mantener la línea y me dedico a lo que mejor se hacer, que es entrarle a los tragos.
La música de las bodas es otro elemento que me puede poner de malas, y es que por más nice que sea el evento, no faltan las típicas canciones cumbiancheras de grupito versátil que me caen en los guevos, como esas del Venado, o las del Símbolo. También me caga que repartan mamadas como sombreros, silbatos, mandiles, velitos de novia, y cualquier otra mamada conmemorativa.
Por eso cuando tengo una boda, por lo general aparezco ya en la fiesta, de preferencia después de la cena, hago acto de presencia, me chingo varios alcoholes, me aseguro de salir en algunas fotos para hacer constar que si asistí, y aprovecho cuando todo el mundo está sacándole brillo a la pista para emprender la graciosa huida. Normalmente ya llevo un cambio en el coche y me lo pongo ahí en el estacionamiento antes de salir de ahí, y volar directo al plan B, que normalmente es alcanzar a quien esté por ahí en el antro o en otra peda menos deprimente.
En conclusión, ese tipo de eventos no se hicieron para un guey como yo. Si un día me llego a casar, yo apostaría por hacerlo en Litte White Chapel en Las Vegas, y que la ceremonia la dirija el mismísimo Elvis al ritmo de "Devil in disguise".
Bueno, es nada más una apreciación personal masculina, no quiere decir que no comprenda que a una vieja normalmente es el día más importante de su vida, y que el vestido, y que la dieta, y que la luna de miel, y que la fiesta perfecta, y la chingada, pero así como las comprendo, también me vale madres. (No hard feelings Gal, tu vas muy bien jaja)
8 smart-asses:
jajajjaajaja, wey no podría estar más de acuerdo contigo.
Habemos cabrones que no nacimos pa las bodas, neta.
Es más, por culpa de las bodas mis padres piensan que yo no sé bailar, pero si me vieran en un toquín ,digamos de Felix the housecat, se llevarían una sorpresota.
Si me fuera a casar, me gustaría que fuera una fiestonona así megapedota con mis compas en la playa, un buen dj, que el chichifo nos casara, y que hubiera tachas para todos los invitados. En la invitación diría riguroso informal o algo por estilo, estarían prohibidos los trajes y las corbatas.
jajajajajajajaja tendré que cancelar la invitación que ya les había mandado hacer a los dos!!!!
Y se la perderán porque no es por nada pero mi party va a ser un reventonononononón con DJ (cabe aclarar que a mí tb me CAGAN los grupos versátiles).
En cuanto a las mamadas que reparten mientras bailas, a mí me cagan los sombreros genéricos de foamy o esas madres que parecen espantamoscas que son un palito como con tiritas de papel. Yo daré puras cosas chingonas que aijoelamañana, qué caras me han costado! como micrófonos que se prenden, orejas de conejita de peluche para las niñas, sombreros de costeño pero de los pro, unos lentes bien chidos que se prenden con foquitos, alas de hada de varios colores (eso fue pura proyección mía), collares mardi gras con vasito para shots (se repartirán shots en la pista), hielos que se prenden bien chingón al contacto con el agua, etc etc.
La pista será iluminada de leds como setentera, pantallas de plasma en las que se proyecten los videos de las canciones que suenen, y el setlist, ese yo ya lo hice perrrsonalmente de manera que no haya canciones indeseables precisamente como el venado o las de caballo dorado, uf, las odio.
Por si fuera poco será en la playa a escasos 7 metros del mar (temo por mi peinado pero ps ni modo).
No saben, es una chinga organizar un kit de ese tamaño, pues es 1 año de producción que se resume a 1 solo día, pero por eso mismo me cercioraré que sea el mejor día de mi vida jojojojo
Anyway, tú aliviánate Tostada y toma las bodas próximas como lo que son: una oportunidad de chupar buen whisky (porque se han fijado que en las bodas lo que más se consume es whisky?) de a grapa y viendo a las morras bien arregladas y con sus mejores trapos.
Cheeeeeers!
jajajaja estuvo muy bueno este post...
y el comentario de galleta como siempre muy acertado.
las cumbias son la puta onda del mundo mundial, aunque no falta el pendejo que se cree que baila muy latin boiler..chales....
pero de que son buenas las bodas son buenas, ojala que con este post no se te acaben las invitaciones
Yo tambien espero que no se me acaben las invitaciones, pero por lo pronto para la boda de Galleta ya me la pelé. Por hocicón.
Ke amargositoooo por dios!!!
jaaaaa nada de eso, mas bien realista y sincero. Te apuesto que más de la mitad de los gueyes que van a una boda piensan como yo o peor. Pero tienes razón, algo hay de eso, si me amargan un poco las bodas. Saludos.
Esa estadisitica ke dice ke mas de la mitad piensa como tu es muy triste, snif,deberias cambiar la tortada por el Grinch.
Saluditos desde Chihuahua, me gusto lo ke escribes
Paula.
Gracias por tu comentario Paula. Tienes razón, si soy un grinch, lo acepto. Estoy trabajando en eso y luego posteo mis avances. Saludos a Shiwawa.
Publicar un comentario en la entrada